Importancia de la cultura y de los hábitos
Cuando las personas toman algunas decisiones, no lo hacen necesariamente por criterios basados en la eficiencia o en la salud del medio ambiente, jamás lo han reflexionado o visualizado de esa manera. A veces se limitan a hacer lo que han hecho en el pasado, lo que se espera de ellas, lo que hacen sus familiares amigos y vecinos, lo que está de moda en su momento básicamente por hábitos tipificados.
El hecho de conducir un vehículo con un motor potente, cuando existen otros mucho más modesto y con menor consumo de combustible, los cuales pueden prestar el mismo servicio y eficiencia que los anteriores, ya es una decisión personal de cada individuo. Al elegir los automóviles, electrodomésticos, los aires acondicionados en los hogares, no pensamos necesariamente en el cambio climático. Y, cuando millones de personas toman decisiones que agravan innecesariamente el problema del calentamiento atmosférico, los efectos pueden ser considerables.
Las tradiciones y los hábitos de cada individuo pueden limitar también las posibilidades de elegir entre diferentes estilos de vida. Las empresas y los gobiernos suelen relegar a un segundo plano los productos, servicios y políticas que no gozan de apoyo popular. El transporte público representa un despilfarro mucho menor de combustibles fósiles que el uso del automóvil, pero sí la sociedad no ha exigido el transporte público y no se han creado ferrocarriles, las líneas de metro ni las rutas de autobús realmente necesarias y eficientes, el día que la gente llegue a cambiar de opinión no tendrá esos medios a su disposición.
Se deben crear medios o propuestas para lograr un real impulso favorable a dichos cambios... pero, si no se dispone de esas opciones, es difícil conseguir ese impulso. Los automóviles "híbridos" utilizan aproximadamente la mitad de gasolina que los vehículos normales, pero son pocos los clientes que han pedido este tipo de vehículos, ya que su precio es elevado y son pocos los fabricantes que se han animado a producirlos
Los estilos de vida que favorecen el uso frecuente del automóvil contribuyen de manera significativa al calentamiento atmosférico
* La falta de demanda frena la innovación del progreso tecnológico; si hubiese un claro interés, en cambio, lo acelera. La clave de los proyectos progresos al cambio está en el "interés". Si los clientes y ciudadanos, sobre todo en los países industrializados, llegaran a interesarse fuertemente por combatir el calentamiento atmosférico y se mostraran dispuestos a adquirir productos que reduzcan las emisiones de dióxido de carbono (CO2), se programarían y diseñarían nuevos procesos y tecnologías que reducirían enormemente el problema, o incluso desaparecer. En el pasado, cuando los individuos han presionado de manera organizada se han conseguido grandes avances tecnológicos.
El Estado, como impulso y mentor
· Las leyes y reglamentos pueden tener importante repercusión en las emisiones de gases de efecto invernadero, ya que influyen en el comportamiento de las empresas y en los hábitos públicos. Algunos gobiernos han favorecido el uso del trasporte público; otros en cambio, con sus sistemas fiscales y programas de construcción, alientan el alto consumo de combustibles fósiles. Una manera radical (evidentemente, no siempre la más popular) de cambiar el comportamiento de las empresas y organismos, consiste en declararlo ilegal encarecerlo, mediante impuestos o sanciones.
· Las normas mínimas sobre la eficiencia energética en las nuevas construcciones se actualizaron recientemente en varios países de Europa y Asia, por ejemplo, en Austria, Francia, Japón, Nueva Zelandia y el Reino Unido. Dichas medidas pueden incluir normas sobre la construcción eficiente de las paredes y techos, con el fin de limitar la pérdida de calor. A veces exigen un nivel mínimo de eficiencia térmica en las cocinas y calentadores de agua. Lo importante es poder incorporar las normas internacionales a los procesos constructivos, programarlos y ponerlos en legal proceso de revisión y puesta en marcha
· En varios países del mundo se han utilizado instrumentos económicos y fiscales para estimular el cambio del transporte de carga por barco y ferrocarril, en vez de por carretera, ya que el consumo de combustible es menor por tonelada de mercancías transportadas. Como ejemplos cabría citar la introducción de peajes en las carreteras de Austria y los peajes por kilómetro cobrados a los camiones en Austria, Alemania y Eslovenia, el aumento de las inversiones en ferrocarriles en Austria y en Bélgica, y la promoción del uso del barco y el ferrocarril para el transporte de carga en Bélgica, Suiza y Japón.
· Entre los mecanismos voluntarios figuran el acuerdo alcanzado entre la Unión Europea y organizaciones de fabricantes de automóviles de Europa y Asia en el que se establece como objetivo la reducción de las emisiones de dióxido de carbono producidas.
· Bélgica, Alemania, Hungría y Suiza han utilizado "tarifas verdes" para estimular el uso de la energía renovable. Dichas "tarifas" garantizan a las compañías generadoras de electricidad un precio por unidad de energía renovable que es superior al precio vigente en el mercado.
· Varios gobiernos han adoptado medidas para exigir que las empresas de recogida de desechos y los vertederos eviten el escape de gases de efecto invernadero, como el metano. En Suiza y Noruega, los impuestos por tonelada de desechos son mayores en los vertederos que no están sellados. En Austria, los impuestos son más altos cuando los vertederos no recuperan el metano emitido
Arq. Johenry Galiz
Arq. Johenry Galiz
te apoyo y te felicito por todo tus comentarios amigo
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